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Lista de precios de manicura: qué servicios incluir y cómo armar la tuya

Tener una lista de precios ordenada resuelve dos cosas al mismo tiempo: la clienta sabe qué puede pedir y cuánto sale, y vos dejás de explicar lo mismo por mensaje varias veces por día.

Esta guía es sobre qué poner en la lista y cómo ordenarla. Si lo que necesitás es llegar al número, el método está en cómo calcular cuánto cobrar por un servicio de belleza a domicilio.

Los servicios que no pueden faltar

La mayoría de las listas de manicura se arman con estos ítems. No hace falta ofrecerlos todos, pero sí conviene que los que ofrecés estén nombrados con claridad:

  • Manicura tradicional — prolijado, cutículas y esmaltado común.
  • Esmaltado semipermanente — el servicio más pedido. Aclarar si el retirado del esmaltado anterior está incluido o va aparte.
  • Kapping o refuerzo — capa de gel o acrílico sobre la uña natural, sin extensión.
  • Uñas esculpidas — con extensión. Si cobrás distinto según el largo, decilo acá.
  • Service o mantenimiento — el relleno cada dos o tres semanas.
  • Retirado — solo. Es el ítem que más se olvida y el que más discusiones genera cuando falta.
  • Reparación de uña rota — por unidad.

Los adicionales, siempre aparte

Es la parte que más malentendidos evita. Los más comunes:

  • Diseño — por uña o por mano, según cómo lo cobres.
  • Decoración con piedras, foil o encapsulado.
  • Francesita.
  • Largo extra a partir de cierta medida.

Si el diseño está incluido en el precio base, aclarar hasta qué complejidad. "Incluye diseño simple en dos uñas" es una línea que se lee en dos segundos y evita la conversación incómoda cuando la clienta llega con una foto de algo mucho más elaborado.

Los dos datos que convierten una lista en una reserva

Una lista que solo tiene nombre y precio deja preguntas abiertas. Agregá siempre:

  1. La duración de cada servicio. La clienta necesita saber si le entra en su tarde tanto como necesita saber el precio.
  2. Qué incluye exactamente. Sobre todo si el retirado va incluido o no.

Cómo ordenarla

De lo más simple a lo más complejo, y del precio más bajo al más alto. Suena obvio, pero muchas listas están ordenadas por lo que la profesional ofrece primero, no por cómo la clienta decide.

La clienta lee de arriba hacia abajo buscando dónde entra lo que quiere. Si arriba está el servicio más caro, una parte se va antes de llegar a la opción que sí podía pagar.

Precios "desde", cuando el servicio varía

Para todo lo que cambia según largo, diseño o complejidad, un desde es más honesto que un precio fijo que después no se cumple. La clienta calibra si está en su rango y la conversación arranca desde un lugar razonable.

El problema de la inflación

Es la razón por la que muchas profesionales no publican la lista: el miedo a que quede vieja. Tres formas de resolverlo sin volver al "te paso por privado":

  • Precio por servicio, no una imagen con toda la lista. Actualizás el que cambia, no toda la comunicación.
  • Un solo lugar donde el precio vive. Si tenés la lista en el feed, en un destacado de historias y en una imagen que mandás por WhatsApp, se van a desincronizar y vas a terminar sosteniendo un precio viejo.
  • Fecha de actualización visible, si la publicás como imagen.

Dónde conviene que viva tu lista

Una imagen en Instagram se pierde en el feed a las dos semanas y no se puede actualizar sin volver a publicar. Un perfil con los servicios cargados uno por uno se edita en el momento y está siempre visible.

En Paloma at Home cada servicio de tu perfil lleva su nombre, qué incluye, la duración y el precio, y la clienta reserva directamente desde ahí viendo esos datos. Lo actualizás desde un solo lugar y queda actualizado en todos lados. Los precios viven junto a tu agenda de turnos, así que la clienta elige servicio y horario en el mismo paso.

Como la reserva entra con el precio ya visto, ese punto llega resuelto al día del turno: no hay negociación ni sorpresa con los adicionales.

Si querés ver cómo queda, armá tu lista de servicios en Paloma at Home.